Este es un llamado de atención a quienes rechazan de plano los libros, esos que no se animan a recorrer los interminables caminos que la imaginación genera a partir del hábito de la lectura. Pueden a partir de esto comenzar a pensar qué grandes satisfacciones puede acarrear al intelecto, y qué
placentero alimento a la cultura representa un ejemplar como éstos que les muestro, y esto es posta, eh...



Bien se podría notar que teniendo un Chrysler o un Mini como los de las tapas se podría pagar un
telo pero, bien se sabe que
cuando pinta, pinta. Y si no, piensen en un viernes o sábado tipo 2 AM, buscando habitación...
No intente entrenar por otros medios, como estos vecinos:

Mi tío
suizo que tiene un BMW (único dueño) lo leyó y ahora son felices en Suiza...

y
su hijo ("salió al padre", dijo la señora) también!

Mi prima Shirley Temple de Perú lo leyó de un tirón, y la pruebas están a la vista:

No lo duden, es una buena compra, sino miren lo que le pasó a
una pareja amiga de Villa Caraza, que por no saber concretar dentro del auto, se expusieron al clima y, bueh ;)